Entre el porqué y el hacer
cómo, donde, porqué y cuando
encontramos equilibrio entre los vórtices
de fulcros pivotales y péndulos contrarios
el pedestal y el circular
el sudor terco de las llemas
duras de los dedos se agitan.
Mas la razón y la memoria
observan todo y rigen treguas
de pensar como el cienpiés
que en cada pata piensa mas que notas
pero nunca se le olvida que esta vivo.
El otro centro, el corazón no es cuanto
y ni dónde ni cómo pero rige
la distancia entre los puntos de la mente
y el espíritu que guarda ayer sin vela
de los que viven hoy por
causa amorisy roban el panteón de tantas musas.
La razón, el ego, orgullo el mecanismo
se diluye cuando está bien entrenado
y se amansa cuando ruega el vago canto
y algun cantar mas simple por su bien aflora.